
Primera revisión ginecológica
Como mujeres tenemos necesidades específicas en materia de salud - sobre todo en lo que respecta a nuestro aparato reproductor. Durante la adolescencia, y preferiblemente antes de empezar a tener relaciones sexuales, es buena idea hacer una primera visita al ginecólogo para hablar de salud sexual; una exploración pélvica interna no suele hacer falta hasta los veintitantos, salvo que haya síntomas. A partir de los 21 años, se hace una citología cada tres años (o una prueba del VPH cada cinco años a partir de los 25 o los 30), con una exploración pélvica cuando haya un motivo para ello. Como nuestros genitales son internos y en su mayor parte quedan fuera de la vista y del tacto, pueden desarrollarse dolencias de todo tipo sin ningún síntoma aparente. Incluso enfermedades que para los hombres suponen poco peligro, aunque en ellos sean muy llamativas, pueden tener efectos devastadores en nuestro cuerpo. Tu amigo que pille unas purgaciones (gonorrea) puede que lo sepa casi de inmediato - puede escocer muchísimo al orinar - pero algunos chicos no tienen ningún síntoma. En nosotras, esta enfermedad tan común puede dejarnos estériles antes de dar ningún síntoma. Necesitamos revisiones periódicas, sobre todo desde que empezamos a tener relaciones sexuales, y durante el resto de nuestra vida.
Todas esperamos, y normalmente tememos, nuestra primera exploración ginecológica - la interna, la pélvica. Si todavía no has pasado por esa experiencia, el simple hecho de que estés visitando esta web indica que quizá ya va siendo hora. Normalmente no hace falta hasta los veintitantos, salvo que tengas síntomas o alguna preocupación, y empezar a tener relaciones sexuales no significa por sí solo que la necesites. Si hay dolor o aparecen otros síntomas - reglas muy difíciles, flujo maloliente, ausencia de menstruación - debería hacerse antes. Entonces, qué va a pasar cuando vayas a tu primera revisión?
En realidad es bastante sencilla, normalmente no duele (aunque puedes notar una breve molestia) y solo dura unos diez minutos. La mayor parte del tiempo que pases en la consulta se dedicará en realidad a hablar. Cada profesional tiene su manera de hacer esta exploración, pero todos consiguen lo mismo. Te hablo como médica: mis exploraciones se centran en la educación tanto como en cualquier otra cosa. El personal de enfermería te acomodará con una bata en una sala de exploración, mientras yo le digo a tu madre que no va a entrar contigo. Si tienes edad para una exploración pélvica, mereces intimidad, igual que cualquier otra mujer. Hay profesionales que no están de acuerdo con este planteamiento, pero estás en tu derecho de pedir intimidad y eso debe respetarse.
Empezaremos hablando de cómo te sientes respecto a tu salud y, en concreto, de cómo va tu desarrollo. Cuánto tiempo llevan desarrollándose tus pechos, cuánto tiempo llevas teniendo la regla? Cada cuánto te viene, es regular, cuánto te dura? Usas tampones o compresas, y tienes idea de lo que es una copa menstrual? Alguna irritación, dolor o flujo en la vagina? Yo suelo empezar la exploración por los pechos. Te tumbarás boca arriba mientras te palpo los pechos, los costados y las axilas. Después, sentada, te enseñaré a hacerte una autoexploración. Hace poco se han publicado estudios que indican que la autoexploración mamaria no cambia gran cosa.
Estadísticamente puede que sea cierto, pero sigue siendo verdad que algunas mujeres son las primeras en descubrir un bulto y que eso permite tratarlo antes de que la cosa se ponga demasiado seria. La mayoría de los bultos en el pecho son benignos, pero conviene que sepas que están ahí. Esto subraya además tu responsabilidad sobre tus propios cuidados. Deberías sentirte cómoda cuidando de tu propio cuerpo, porque vas a vivir en él mucho tiempo. Y te quedan unas 350 reglas por delante, que exigen un poco de autocuidado.
Luego otra vez boca arriba. Empezaré por la parte baja de la caja torácica y presionaré con firmeza desde varios ángulos hasta llegar al monte de Venus (la zona púbica). En realidad busco información sobre muchos órganos y muchas afecciones que no tienen nada que ver con la reproducción. Está todo en su sitio? Está tan firme como debería? Después, levanta las rodillas y separa las piernas. Salvo que se encuentre alguna otra cosa, no te hago usar los estribos en esta primera exploración. Podemos averiguar lo que necesitamos sin ellos, y ya tendrás práctica de sobra con los estribos a lo largo de tu vida. Puede que te ponga un cojín pequeño debajo de las caderas. Después te separaré los labios para una exploración visual.
Está todo? El clítoris parece demasiado desarrollado? Tiene todo el color y el tamaño adecuados? Esta exploración visual llegará hasta más allá del ano. También habrá alguna presión a los lados de la vulva (la zona genital externa). Solo uso los estribos si la mujer me dice que ya ha empezado a tener relaciones sexuales. Entonces usaré un espéculo y haré una citología para revisar las células de alrededor del cuello del útero. Si no tengo motivos para pensar que mantienes relaciones sexuales, el temido espéculo no se verá ni se sentirá.
Algunos profesionales te darán a elegir entre que la parte interna de la exploración sea rectal o vaginal. Yo prefiero con mucho la vaginal, por varias razones, pero puedes elegir tú dónde meto el dedo. A través de las paredes del recto, parte de la exploración "al tacto" parece menos precisa. Con un dedo dentro, volveré a presionar con firmeza en partes de tu bajo vientre. Sobre todo para comprobar que todo está en el sitio correcto y para ver si algo produce dolor. Eso puede exigir comprobaciones adicionales. Puede que notes alguna molestia mientras examino el cuello del útero y, de vez en cuando, un dolor agudo pero breve si rozo un ovario.
Otra ventaja de la vía vaginal es que puedo ver si tu himen es anormalmente duro. No saco ninguna conclusión de la ausencia de himen. Los tampones, el deporte, montar en bici o a caballo, la masturbación pueden estirarlo, y muchos hímenes son finos o elásticos de por sí. Si tu himen es inusualmente grueso o impide usar tampones, podemos hablar de si hace falta una pequeña intervención. Es un toque pequeño de bisturí que se siente como un pinchazo de alfiler y dura diez segundos. Como mucho, después de aplicar un poco de antiséptico (que escuece un poco) te apetecerá llevar un salvaslip unas horas. Yo los tengo aquí.
Después charlaremos sobre lo que he observado, sobre la importancia de la higiene y sobre los riesgos del sexo. Saldrás de la consulta con toda la colección de folletos publicados por el NHS y Planned Parenthood - ITS, anticoncepción, molestias menstruales, respuesta sexual, y hablaremos de todo ello con el detalle que quieras.