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Superar una ruptura

Superar una ruptura

No hay nada peor que te dejen! Suele pillarte por sorpresa y casi siempre le asesta un golpe durísimo a la buena y vieja autoestima. Luego toca repartir las cosas, explicarles a tus amigos qué ha pasado y ver parejas locamente enamoradas por todas partes - lo que te recuerda aún más tu soledad. Que te ‘dejen’ puede hacer que el mundo parezca un sitio cruel y sin corazón, pero necesitas levantar cabeza antes de acabar con el uniforme de chándal viejo y camisetas sucias, ahogando la pena en malas películas y comida grasienta para llevar un viernes por la noche. Para ayudarte a levantar cabeza lo más rápido y con la mayor elegancia posible, echa un vistazo a estos seis consejos para superar una ruptura.

1. Aprovecha tu red de apoyo

Puedes contar con tus amigos para que estén ahí cuando los necesites. Con suerte no quemaste ningún puente mientras salías con tu ex, pero la mejor forma de levantar cabeza después de una ruptura es hacer balance de la gente que sigue en tu vida y dar tú el primer paso. Los buenos amigos siempre te ofrecerán un hombro sobre el que llorar, te invitarán a unas cervezas y te ayudarán a ahogar las penas, o harán de wingman o wingwoman cuando quieras salir y conocer a alguien nuevo.

Aun así, unos cuantos consejos:

Primero, no abuses. Tus colegas seguían con su vida mientras tú dedicabas todo tu tiempo a tu ex; que ahora te sobre el tiempo no significa que a ellos también, así que procura no agobiarlos ni esperar de ellos más atención de la que pueden dar. No es su trabajo estar a tu entera disposición - parte del proceso de recuperación es volver a sentirte a gusto en tu propia compañía.

Segundo, el mundo no gira en torno a tu ruptura. Los buenos amigos te prestarán oído en los primeros días de la separación, pero no los obligues a acabar filtrando tus llamadas sin querer porque lo único que aportas es hablar de tu pena y de tu orgullo herido. Interésate por lo que pasa en su vida y alégrate de sus buenas noticias - es una forma estupenda de distraerte de lo que pasa en la tuya - y además, puede que te contagie algo de positividad.

2. Pasa a la acción

No, no se trata de lanzarte a por cualquiera que te mire; hablamos de ponerte en movimiento. Motivos hay de sobra. Algunas personas tienden a coger unas cuantas libras de más cuando se ponen demasiado ‘cómodas’ en una relación, y volver a ponerte en forma te dejará el cuerpo otra vez firme. También le vendrá bien a tu confianza, recién pisoteada, e inundará tu cuerpo de hormonas del bienestar naturales que ayudan a asentar un estado de ánimo más sano y más optimista. El ejercicio ofrece además una distracción útil y una vía positiva por la que canalizar tus frustraciones.

Una reorganización de tus hábitos alimentarios viene en el mismo lote. Una dieta equilibrada te dará mucha energía para mantener tu nuevo ritmo activo, y un esfuerzo consciente por comer mejor te ayudará a no atiborrarte de comida reconfortante y de bazofia para llevar. Comer bien tendrá además el beneficio añadido de levantarte el ánimo después de la ruptura, algo esencial para recuperar la compostura y reponerte emocionalmente.

3. Pasa página

Una de las mejores formas de seguir adelante después de una ruptura es reconocer tus emociones y darles la atención que piden. Para pasar página, a la cabeza le viene bien reflexionar sobre lo que ha pasado. Es mucho más fácil lidiar con los sentimientos difíciles según llegan que embotellarlos - y que resurjan sin querer - en tu siguiente relación. Eso sí, no dejes que tanto darle vueltas se apodere de todas tus horas despiertas. Date cada día un rato fijo, digamos de 20 minutos a una hora, para hacerlo. Ya lo rumies en tu cabeza o lo saques en papel, deja que aparezcan la rabia y la tristeza, recuerda los viejos buenos tiempos o plantéate por qué no funcionó - este es tu rato reservado para hacer el trabajo emocional que haga falta para seguir adelante, así que aprovéchalo.

4. Cambia tu rutina

Te acuerdas de todas esas cosas que querías probar y que a tu ex no le hacían ninguna gracia? Ahora que tu antiguo amor está fuera de escena, tienes una gran oportunidad de abrirte a gente, sitios y cosas nuevas. Ponte con una afición que siempre has querido probar, métete en un nuevo círculo social, apúntate a un gimnasio o únete a un club. La idea es meterte en actividades que disfrutes, sacando la cabeza del pasado y trayéndola al presente. Como no tienes que darle cuentas a nadie más que a ti, estrena esa libertad recién descubierta. Si te apetece pasarte el fin de semana en ropa interior jugando a videojuegos, adelante, date el gusto, pero asegúrate de compensarlo con hábitos positivos y estimulantes el resto del tiempo.

5. Establece una cuarentena

En las rupturas, un poco de distancia da mucho de sí. No estás en condiciones de tener recordatorios constantes de lo que fue, y guardarlos no va a traer de vuelta a la persona que querías. Devuélvele sus cosas y recupera las tuyas, quita de en medio lo que trae recuerdos y recoloca tu espacio para que gire en torno a ti y a nadie más. Y no olvides descolgar esa foto vuestra que todavía tienes en la mesilla de noche. Recuerda que no hace falta que tires lo que te recuerda al pasado; basta con guardarlo y quitarlo de la vista, ojos que no ven. La purga psicológica es mucho más dura: exige atención diaria y (a menudo) tragarse el orgullo. No tiene sentido mantener a esa persona en un pedestal, acecharla en Facebook o intentar entrar en su correo o su buzón de voz. Tampoco hay llamadas - y desde luego nada de llamar ni mandar mensajes después de beber. Ese comportamiento solo te mantendrá en el pasado, alimentando el rencor. Céntrate en tu vida, llenando el tiempo con actividades que a lo mejor por fin te hagan sentir bien.

6. Date un capricho

Hay veces en que te enamoras de alguien tan a fondo que se te pone visión de túnel. Toda tu atención se va por completo a ese nuevo amor, y te olvidas de todas las pequeñas cosas que antes hacías por ti. Y si has estado en una situación en la que tenías que cuidar de alguien, puede costar aún más volver a los mimos propios. Bueno, pues ahora que se ha acabado, toca volver a ponerte a ti en el centro, y una de las mejores formas de asentar esa nueva versión de ti es estrenar aire nuevo: regalarte un armario nuevo, cambiar de peinado, irte de vacaciones, recolocar los muebles o comprar sábanas nuevas.

Para terminar

Que te dejen puede ser todo un shock para el cuerpo y, por muy fácil que sea revolcarse en la pena, empieza a cuidarte cuanto antes. Intenta buscarle los aspectos positivos a este nuevo ‘arreglo’ y sigue estos pasos para volver al camino de la confianza en ti y la recuperación. Quién sabe, a lo mejor te gusta la nueva versión de ti aún más que la anterior!

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