
Accesorios sexuales caseros
Buscas algo para darle chispa a tu vida sexual y acabas con la cabeza (y la cartera) dando vueltas entre todas las opciones que hay en internet o en el sex shop? Puede que te dé demasiada vergüenza entrar tú en la tienda, o que simplemente quieras algo discreto. Qué hacían los hombres y las mujeres antes de que la industria del juguete sexual dejara su huella en el mundo? Quizá sea el momento de dar un paso atrás, ahorrarte tiempo, dinero y complicaciones, y no reinventar la rueda por una vez; los accesorios de escena más sexys están delante de tus narices y al alcance de la mano!
Sigue leyendo para descubrir diez accesorios sexys disfrazados de objetos de casa!
La comida
La cocina es casi una tienda de juguetes sexuales en sí misma, sobre todo cuando echamos un vistazo dentro del frigorífico; ahí las posibilidades son casi infinitas.
Azúcar para el azúcar, miel para la miel. Lo que se te ocurra, sirve. Ya sea nata montada para dibujar un bikini comestible o un tanga para él, sirope de chocolate o fresas, estás a punto de endulzar las cosas a lo grande. El helado es una apuesta segura, destinada a volver loco o loca a tu pareja con las sensaciones que provoca la crema helada en su zona sur, mientras tú lo o la calientas de otras maneras; y qué puede estar más rico?
Olvídate de lo que te decían tus padres sobre no jugar con la comida, pero no te olvides de la verdura, hijo! Piensa en el episodio de Sexo en Nueva York en el que Samantha Jones aparece tumbada de forma muy sexy sobre la mesa del comedor, con su cuerpo desnudo haciendo de bandeja para la delicada cena de sushi que había preparado con esmero para su novio el día de San Valentín, y habrás dado en el clavo. No hace falta llegar tan lejos, pero puedes ponerle toda la creatividad que quieras. Si estás empezando, o si prefieres algo más sencillo que un bufé japonés entero, empieza por frutas y verduras básicas. Elige tu fruta o verdura alargada favorita para jugar con ella como si fuera un consolador, en solitario o con tu pareja, y puedes ponerle un condón para protegerte de bacterias y roturas. El pepino, las berenjenas finas o los calabacines y los plátanos funcionan de maravilla.
La bebida
Puede que estés pensando en una última copa o en una botella de vino para crear ambiente y soltarte un poco. Eso desde luego puede funcionar y hacer su magia a la hora de bajar las inhibiciones, relajar el ambiente y llevar las cosas hacia un terreno sexy. Pero la bebida se puede usar en otro nivel mucho más emocionante.
Piensa en usar los sentidos para intensificar la excitación. Con las bebidas se consigue jugando con el calor, el frío, el sabor, el olor y la textura al besar - para los preliminares y para practicar sexo oral. Prueba a llevarte dos tazas a la cama, una con té o chocolate caliente y la otra con agua helada u otra bebida fría que prefieras. Da un buen trago de una, muévelo bien por la boca, trágalo y vuelve a los besos, a los preliminares o al sexo oral. Más tarde da un trago de la otra, muévelo, repite y disfruta viendo cómo lo disfruta la otra persona! Puedes crear otras sensaciones sexys haciendo lo mismo con bebidas con gas, champán, cubitos de hielo y helado, o infusiones y caramelos de menta.
Si te apetece algo más atrevido y no os asusta un poco de desorden, echaros champán por encima y limpiaros a lametones puede ser más caliente que el infierno!
Pañuelos y corbatas
Ya elijas llevar uno puesto con poco o nada más, o usarlos para ataros el uno al otro, a la cama o donde sea, los pañuelos y las corbatas son un básico del dormitorio que siempre encuentras rondando por casa. Los pañuelos y las corbatas de seda y de satén tienen un tacto muy sexy cuando rozan la piel, y eso los convierte en el accesorio sexual casero perfecto.
Estos materiales no solo son estupendos por su tacto sexy, sino también por su versatilidad. Usar un pañuelo para vendarle los ojos a tu pareja es una forma infalible de agudizar sus otros sentidos y de reservarle la sorpresa de lo que hayas elegido para provocarla y darle placer, como alguno de los otros diez juguetes sexuales caseros de nuestra lista! Si prefieres que tu pareja disfrute del espectáculo con la vista, también sirven para atarle las muñecas y los tobillos a los postes de la cama, o incluso a una silla, mientras haces con ella lo que quieras!
Los aceites
Ya sea el aceite para bebés de la hora del baño de tu hijo o el aceite de coco de la cocina, pueden ser tus mejores amigos en la cama cuando andas con prisa y te has quedado sin el producto de verdad - eso sí, nunca con condones de látex, porque el aceite los daña. Lo bueno de los aceites es que se pueden usar de mil maneras. Los aceites, sobre todo los naturales y comestibles como el de coco o el de oliva, son estupendos para la masturbación, tanto en solitario como con tu pareja - y el aceite de coco sabe muy bien si pasas de una paja o de los dedos al sexo oral. Los aceites de casi cualquier tipo son tu mano derecha para un masaje sensual con el que empezar bien el día o la noche, antes de pasar a otro de los diez de nuestra lista; solo acuérdate de elegir uno que huela bien.
Si te gusta cuidar el ambiente y no tienes velas ni aceites esenciales a mano, prueba a echar un puñado de pétalos de rosa u hojas de eucalipto en la olla arrocera con agua, para un efecto de balneario y una relajación total.
El espejo
Espejito, espejito, quién es el más sexy del mundo entero? Ya vayas en solitario o en pareja, la próxima vez que te apetezca prueba a meter en la habitación un espejo de cuerpo entero para un poco de acción visual bien sexy. En general, a la gente le encanta ver porno y a la gente le encanta mirarse... un espejo une esas dos pasiones en un auténtico espectáculo.
Si tienes espejos en las puertas del armario o del dormitorio, perfecto, aprovéchalos. Si los traes de otra parte, juega con su colocación para conseguir los ángulos que buscas. Prueba a acercarlos y a alejarlos de la cama para lograr efectos distintos. Desnudaos el uno al otro delante del espejo y ved cómo sube la temperatura. Si a tu pareja no le convence del todo la idea por problemas de autoestima, puedes probar a bajar las luces o a apagarlas del todo y usar velas. Las velas y los espejos funcionan de maravilla juntos: crean un efecto romántico y un brillo sexy de las llamas parpadeando en el cristal mientras vais al grano.
La alcachofa de la ducha
El cuarto de baño es otro país de fantasía en lo que a ponerse manos a la obra se refiere. Ya estás sin ropa y bajo el agua, así que por qué no aprovechar y hacer alguna cochinada - ya te lavarás y te pondrás presentable cuando te apetezca! La alcachofa de la ducha es una de las herramientas favoritas de la casa, sin discusión, de las que nunca fallan y te dejan sin piernas. Es la compañera perfecta para la masturbación femenina, sola o acompañada. Tú o tu pareja podéis colocar la alcachofa entre tus piernas a la distancia que te resulte cómoda, apuntando idealmente al clítoris y a los labios (los labios de la vulva), y dejar que el ritmo del chorro haga su magia.
Experimenta con distintos pulsos, fuerzas y temperaturas para conseguir más placer. Una de las favoritas es la posición de pulso más fuerte (en vez de chorro difuso) con agua templada. Intenta no dirigir el agua directamente hacia el interior de la vagina, porque eso puede arrastrar la flora y las bacterias sanas que están ahí para proteger tus partes de bacterias y otras visitas indeseadas.
La misma idea sirve para estimular otras zonas erógenas como los pechos, el cuello, la cara interna de los muslos, el perineo de un hombre y el ano. Créenos: acabamos de darte mucho más que cantar a pleno pulmón la próxima vez que cantes en la ducha!
si no tienes una alcachofa de mano de lujo con varias posiciones, ya es hora de darse una vuelta por la ferretería, y rápido!
El cepillo de dientes eléctrico
Si la alcachofa de la ducha no ha acabado de funcionar, quizá toque un contacto algo más directo. El cepillo de dientes eléctrico se venderá solo para dejarte los dientes relucientes, pero lo que el dentista no te contó es que llega a muchos más sitios difíciles de alcanzar que las muelas del fondo!
Lávalo con jabón y agua templada, sécalo, enciéndelo y es tuyo (o tuyo y de tu pareja) para toda la noche. Que él te lo apriete con suavidad contra el clítoris y guía sus movimientos hacia donde y como te siente bien. Si te apetece, que te lo meta dentro mientras el zumbido suave te lleva a la luna. No creas que necesitas un cómplice para este, también es una herramienta perfecta cuando vas por libre! Extra: casi todos son resistentes al agua, así que se pueden usar junto a esa alcachofa de lujo que acabas de instalar!
El masajeador de espalda
De verdad, cariño, seguro que lo que te duele es la espalda? Un poco más abajo, un poco más abajo… ahí, ahora sí! No hace falta mucha imaginación para ver cómo el masajeador de espalda puede usarse como vibrador. Aunque las mujeres son más propensas a usarlo para llegar al gran O, también sirve para estimular las partes sexuales sensibles de un hombre durante el sexo.
Usa el masajeador de espalda convertido en vibrador durante los preliminares, el sexo oral o el coito, para obtener grandes resultados. Puedes empezar usando el masajeador de espalda para lo que se creó, masajeando la espalda y los hombros y bajando, bajando, bajando, hasta llegar a los puntos calientes. Si le estás dando el masaje a tu hombre, cuando llegues a sus partes íntimas, coloca con suavidad el masajeador en su perineo, la zona entre los testículos y el ano, mientras usas las manos, la boca o la vagina para estimularle el pene directamente... o si lo prefieres, sujétalo contra su tronco mientras el glande le vibra contra tu boca!
Tanto si el masajeador de espalda se usa con un hombre como con una mujer, la combinación de relajación y excitación que va a sentir tu pareja es una mezcla demoledora, capaz de encoger los dedos de los pies y dejar a cualquiera pidiendo más.
Las almohadas
Si has pasado algo de tiempo en nuestra web, podrás dar fe de la cantidad de posturas sexuales que te esperan. Lo que quizá se te haya pasado por alto, porque suelen estar debajo de tu cabeza, es justo lo que necesitas para meterte, y mantenerte, en algunas de las posturas y poses más difíciles de alcanzar. Piensa en todas las ventajas de estas aliadas tan prácticas: son blandas, se mueven a tu antojo y las hay de todas las formas, texturas, densidades y tamaños.
Asegúrate de experimentar con distintas colocaciones para hacer casi cualquier postura más cómoda y, más importante aún, para mejorar los ángulos... un cambio sutil de alineación puede cambiarlo todo!
El plumero
El último, pero no por ello el menos importante, de esta edición de grandes accesorios caseros es el plumero. Puedes hacer de criada sexy mientras provocas y haces cosquillas a tu pareja en los puntos en los que él es más sensible, en una sesión de preliminares infalible destinada a acabar en un sexo alucinante. Solo asegúrate de que el plumero esté limpio y sin polvo para no provocarle a tu pareja un ataque de estornudos que arruine el momento! Entre los puntos calientes que nunca fallan están: la espalda, el ombligo, la cara interna de los muslos, los pechos, las nalgas por dentro y por fuera, las plantas de los pies y el cuello.
Si tienes alguna sugerencia de accesorios que se nos hayan pasado, déjala en los comentarios para que podamos añadirla a la próxima edición!

