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Lubricantes

Lubricantes

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Conocido comúnmente como ‘lube’ en inglés, el lubricante íntimo es una sustancia que reduce la fricción entre superficies que se mueven y se rozan; cuando falta la humedad natural, añadir lubricante ayuda a que los objetos se deslicen mejor. Por eso se usa habitualmente para facilitar la masturbación, el coito vaginal y anal y el uso de juguetes sexuales.

Mucha gente considera el lubricante íntimo una ayuda indispensable para mejorar el sexo; y aun así hay muchísimas personas que todavía no han descubierto el placer que sale de un bote de esta sustancia resbaladiza. Esta guía completa del lubricante repasa sus muchas ventajas y te ayuda a abrirte paso por la maraña de opciones que hay para elegir. También te contamos de qué aditivos conviene desconfiar.

Por qué es importante el lubricante?

La humedad es un elemento esencial del sexo; sin ella aparecen enseguida la sequedad, las rozaduras y las infecciones, como las infecciones del tracto urinario, y nada de eso ayuda al placer! El lubricante íntimo permite sesiones largas que pueden incluir prácticas que van mucho más allá del coito vaginal. También facilita el uso de juguetes sexuales y ayuda con ciertas posturas sexuales.

Como el ano y el recto no se lubrican solos, el lubricante es absolutamente imprescindible en el juego anal. También va de la mano (lo pillas?) con la masturbación. El sexo espontáneo puede ser emocionante tanto para los hombres como para las mujeres, pero también necesita algo de humedad ‘instantánea’ para aguantar la distancia.

Otro uso estupendo del lubricante es aumentar la sensibilidad cuando llevas condón. Para ello, pon una o dos gotas de lubricante a base de agua en el glande antes de ponerte el condón. Eso sí, sé prudente: si pones demasiado, corres el riesgo de que el condón se salga. Puedes añadir también unas gotas por fuera del condón. Además, usar lubricante puede ayudar a prevenir la eyaculación precoz.

Una lubricación adecuada es vital para el disfrute físico, pero a algunas mujeres les da vergüenza usarlo con su pareja por miedo a que eso deje en mal lugar su capacidad natural de lubricar. Dicho de otra forma: no quieren que su pareja interprete la sequedad vaginal como señal de que no están suficientemente excitadas. Pero ninguna mujer debería avergonzarse de necesitar o querer lubricante. Hay muchísimos factores perfectamente normales que pueden causar o agravar la sequedad vaginal…

Algunas enfermedades, sobre todo la diabetes y el cáncer, pueden reducir mucho la humedad vaginal. El estrés físico y emocional también. Fármacos como la terapia hormonal sustitutiva, los antibióticos, los antidepresivos, los antihistamínicos y algunos descongestionantes también pueden resecar las mucosas de la vagina. La dieta y hábitos como el tabaco, el alcohol, una alimentación salada y el café también son factores. Curiosamente, llevar implantes mamarios también puede tener un efecto secante.

La bajada de estrógenos, que en la mujer suele empezar al final de la treintena, contribuye a la sequedad vaginal. También puede darse en las etapas premenopáusica y posmenopáusica. Si una mujer nota falta de humedad siendo más joven, puede deberse a una bajada natural de su ciclo menstrual o a un efecto secundario de los anticonceptivos orales. La prolactina, la hormona responsable de la lactancia, puede tener un efecto antiestrógeno, lo que la convierte en otro factor hormonal de la disminución de las secreciones vaginales.

La guía

Las secreciones vaginales naturales y la saliva no dan para tanto; en cuanto se evaporan, hay que recurrir a otras formas de lubricación para mejorar la actividad sexual. Si alguna vez te ha parecido lioso elegir un juguete sexual, tampoco te vas a librar al elegir un lubricante íntimo. Hay formulaciones muy variadas y sirven para un montón de cosas. Deja que te ayudemos a elegir el adecuado...

1. Lubricantes a base de agua

Son universales y la clase de lubricante más fácil de encontrar. Cuando se secan, basta con añadir un poco de agua para rehidratarlos. Se fabrican con glicerina y sin ella.

Ventajas - son compatibles con el condón, se aromatizan con facilidad y tienen una textura suave y ligera. Se pueden usar con cualquier juguete sexual, se limpian sin esfuerzo y son muy compatibles con el condón. El lubricante a base de agua es el mejor para el sexo oral. En conjunto, las fórmulas a base de agua son EL lubricante multiusos.

Desventajas - no sirven de mucho en la bañera o la ducha, porque se van del cuerpo con facilidad, y pueden dejar un residuo pegajoso por sus aditivos; aun así, las versiones modernas están formuladas para no dejar rastro pringoso. La piel los absorbe, se evaporan rápido y normalmente hay que volver a aplicarlos.

2. Lubricantes a base de silicona

Con poca cantidad hay de sobra. Es algo más caro, pero está pensado para los encuentros íntimos que duran un buen rato. Si quieres batir tu récord personal, la silicona es lo tuyo.

Ventajas - por lo general no tienen olor y son hipoalergénicos. No los absorbe la piel: se quedan en la superficie y mantienen el deslizamiento mucho más tiempo. La silicona es amable con el cuerpo y no altera el equilibrio de pH como sí podría hacerlo uno a base de agua; lo malo es que cuesta algo más de trabajo quitarla. Valen para el baño, la ducha y el jacuzzi. (Bombaaaa!) La silicona va de maravilla como aceite de masaje porque resiste al agua.

Desventajas - el lubricante de silicona no se puede usar con juguetes sexuales de silicona, porque degrada la superficie del juguete. Mira bien las etiquetas, porque no todos están certificados como seguros con el condón y el látex. No es la mejor opción para el sexo oral y suele costar más. La silicona puede ser difícil de quitar, sobre todo cuanto más tiempo lleve en el cuerpo.

3. Lubricantes con sabor

Además de crear superficies resbaladizas, los lubricantes con sabor añaden un punto juguetón a tu vida sexual con aromas refrescantes y sabores agradables.

Ventajas - suelen venir en fórmulas a base de agua que no manchan y se limpian con un poco de agua y jabón. Son compatibles con los productos de látex y se pueden usar tanto para el sexo oral como para el genital. El tacto y la vista son los sentidos habituales del sexo, pero los lubricantes con sabor son una forma estupenda de meter también el olfato y el gusto en el juego.

Desventajas - los lubricantes con sabor están muy ricos, pero la pega es que a menudo llevan ingredientes que irritan el equilibrio del pH de la vagina. El exceso de azúcar es el principal culpable y favorece problemas vaginales molestos como las candidiasis. Si te preocupa, no lo uses por dentro o elige una variedad sin azúcar.

4. Lubricantes naturales/ecológicos

El mercado está acogiendo estas versiones de los lubricantes de siempre, amables con el cuerpo y sin química. Suelen ser a base de agua.

Ventajas - no se testan en animales, no llevan petroquímicos y son un alivio para quien tiene un organismo sensible. Suelen llevar ingredientes ecológicos y conservantes naturales, que traen además beneficios para la salud, por ejemplo propiedades antibacterianas/antifúngicas naturales.

Desventajas - pueden costar más.

5. Lubricantes a base de aceite

No se recomiendan como lubricante para el sexo seguro y son mejores para uso externo, como el masaje o la masturbación masculina.

Ventajas - los lubricantes a base de aceite suelen llevar ingredientes naturales, como aceites ecológicos o suavizantes de la piel, que pueden saber y oler de maravilla. Muchas veces hidratan y cuidan la piel.

Desventajas - no se pueden usar con productos que contengan látex, como condones, barreras bucales, guantes y diafragmas, sin dejarlos inservibles. El aceite puede dejar una capa que deja los tejidos del cuerpo expuestos a las bacterias y, peor aún, a la infección. Además, tienen la capacidad de manchar la ropa.

6. Lubricantes con efecto calor y frío

Se calientan o se enfrían al contacto con la piel; también cambian de temperatura cuando soplas sobre ellos o los frotas para que se absorban. Están hechos para dejar de calentarse a partir de cierto punto, así que no te quemarán, aunque a algunas personas les siguen resultando incómodamente calientes cuando empiezas a frotar. Dicho esto, haz una prueba en una zona pequeña antes de ponértelos en sitios más sensibles como los pezones, la cara interna de los muslos, el pene o la capucha del clítoris.

Ventajas - aportan al sexo un punto divertido y distinto, porque realzan la sensibilidad sexual y aumentan la sensación en las mujeres.

Desventajas - la sensación puede distraer o resultar incómoda. También puede calentarse demasiado en cuanto empiezas a frotar.

7. Lubricantes para sexo anal

Las marcas venden a menudo lubricante formulado específicamente para el sexo anal - suelen ser a base de agua o de silicona.

Ventajas - hay mucha variedad donde elegir y están diseñados para durar mucho.

Desventajas - si tu lubricante anal es a base de silicona, no lo puedes usar con tus juguetes de silicona, un material muy habitual en los juguetes anales.

8. Lubricantes excitantes

También llamados “tinglers”, llevan estimulantes de origen vegetal o vasodilatadores que aumentan el flujo de sangre a la zona donde se aplican.

Ventaja - aplicados en zonas sensibles del cuerpo, como el punto G, el pene o el clítoris, pueden congestionar temporalmente la zona de sangre. Así resulta más fácil estimularla y la sensación gana intensidad.

Desventaja - los efectos pueden durar hasta una hora, así que prepárate para aguantar la sensación. A algunas personas el hormigueo les resulta incómodo.

9. Lubricantes retardantes

Hacen que aguantes más y con más fuerza reduciendo la sensibilidad del pene. Vienen en crema, gel o espray - aplícalos y deja que la piel los absorba antes de pasar a la penetración. Pueden llevar sustancias acabadas en ‘-caína’, como la novocaína.

Ventajas - retrasan el clímax y ayudan a prevenir la eyaculación precoz masculina. Por lo general son solubles en agua y seguros con el condón.

Desventajas - duermen a la persona que recibe, lo que enmascara el dolor que te avisa de que vayas más despacio o pares; úsalos solo si tu pareja lo sabe, y con condón para que el adormecimiento no pase al pene. Los lubricantes retardantes solo se pueden aplicar un número limitado de veces en 24 horas antes de provocarte irritación, dolor o sarpullido. Haz una prueba en una zona pequeña y no los uses sobre piel sensible o con heridas!

10. Hidratantes vaginales

Este tipo de lubricación femenina sin estrógenos viene en forma de perlas o glóbulos. Su efecto “humectante” puede durar días.

Ventajas - devuelven la humedad vaginal, que se pierde de forma natural por la menopausia y la edad. Dan a las mujeres más comodidad y la libertad de ser espontáneas.

Desventajas - pueden aliviar los síntomas de sequedad, pero no tratan ninguna causa de fondo. Consulta con un médico cualquier sequedad vaginal intensa o persistente.

Aditivos

En los lubricantes hay un montón de aditivos que en su origen estaban pensados para uso industrial, no personal! Aunque estas sustancias químicas aparecen en cantidades pequeñas, la gente puede reaccionar igualmente a su toxicidad, porque se aplican sobre un tejido que absorbe muchísimo. Componentes habituales como el azúcar o los derivados del petróleo también pueden perjudicar al cuerpo. Esta es una lista no exhaustiva de aditivos e ingredientes del lubricante íntimo que conviene conocer:

  • La glicerina, que se encuentra habitualmente en el jabón, hace que las cosas resbalen. No es azúcar, aunque sabe dulce, y puede agravar las candidiasis vaginales en quienes tienen tendencia a ellas. Por suerte, hay muchas opciones sin glicerina.
  • El nonoxinol-9 es un espermicida que se añade a algunos lubricantes; irrita los tejidos vaginales y anales y puede aumentar el riesgo de VIH y otras ITS, así que evítalo.
  • Los derivados del petróleo, popularizados sobre todo por la vaselina, suelen venderse como protectores en los productos para el cuidado de la piel. Los encuentras entre los ingredientes del lubricante íntimo porque resbalan y son hipoalergénicos. No se absorben por la piel (porque repelen la humedad) y pueden dejar una capa grasienta. Además, se limpian mal. El mayor problema es que debilitan la estructura del látex y lo dejan expuesto a romperse.
  • Los lubricantes a base de aceite, como el aceite mineral, el aceite para bebés o la loción corporal, también pueden degradar el látex de un condón y crear en la vagina un ambiente propicio para la infección.
  • El azúcar, ingrediente habitual de los lubricantes con sabor, puede desequilibrar el pH natural de la vagina. Contribuye a las candidiasis porque sirve de alimento a los hongos.
  • La L-arginina, un ácido graso aminado que potencia la acción del óxido nítrico, se ha usado para tratar la disfunción sexual en las mujeres y la disfunción eréctil en los hombres. Se vende como algo que intensifica la sensación y aumenta la excitación al mejorar el riego sanguíneo de los genitales. Tiene riesgos, como aumentar la probabilidad de un brote de herpes en quien tiene herpes. Consulta este suplemento de mejora sexual con tu médico.
  • Los parabenos, como el metilparabeno y el propilparabeno, son ejemplos de petroquímicos. No solo se asocian a la irritación de la piel: también se sospecha que alteran el funcionamiento hormonal.
  • El propilenglicol es habitual en los lubricantes de base acuosa y en general se considera seguro, pero en algunas personas puede irritar la piel sensible.
  • El PEG o polietilenglicol produce el efecto contrario al de la lubricación, porque reseca la piel.
  • Además de estos ingredientes, ten mucho cuidado siempre que uses productos con colorantes o perfumes. Aparte del riesgo de reacción alérgica, estos aditivos concretos también pueden degradar los materiales con los que están hechos los juguetes sexuales.

Consejos finales

Aplica el lubricante íntimo en todo lo que se introduce, como los dedos, los juguetes o el pene. Úsalo también en las zonas del cuerpo que reciben el roce, como los genitales femeninos o el ano.

Aplica con generosidad - pero no te pases con el lubricante. Por muy importante que sea usar suficiente, no te conviene pasarte de la raya y arriesgarte a reducir la sensación sexual. Busca lubricantes en envases fáciles de usar, con tapón de clic o dosificador.

Antes de comprarte un bote gigante, pregunta si hay tamaños de prueba. Las muestras de uno o dos usos son muy habituales. Son una forma estupenda de probar un producto con efecto hormigueo o un sabor concreto de lubricante.

No te avergüences nunca de traer el lubricante íntimo al juego. Debería ser tan normal tenerlo a mano como tener condones!

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