
Guía de striptease - ellos
Hacerle un striptease a tu pareja quizá no sea lo primero de tu lista de técnicas de seducción. Sin embargo, tiene ventajas claras para los dos. Es una forma estupenda de desconectar, pasarlo bien y mostrarle a tu pareja sexual un lado tuyo divertido y sexy.
Un striptease sexy no exige que seas un bailarín increíble ni que tengas un físico esculpido. Lo único que hace falta de verdad son ganas de probar algo nuevo, suficiente decisión para llevarlo hasta el final y, ah sí, una silla plegable! Cuando te des cuenta de lo fácil que puede ser - por no hablar de lo que os pone a los dos - va a ser difícil no querer menear lo que tienes. Este artículo te pone al día en los básicos del striptease y te monta una rutina de principio a fin.
Antes de empezar
Es buena idea practicar algunos movimientos antes y hacer un calentamiento antes de empezar. Lo ideal es hacerlo delante de un espejo, lo que te permitirá limar cosas que podrían distraer a tu público, por ejemplo caras raras.
Aunque un striptease no es físicamente exigente, es importante coger soltura con unos pocos movimientos sencillos para que tu atención pueda estar puesta en tu pareja mientras los haces. La prueba definitiva es ser capaz de hacerlos con los ojos cerrados.
Círculos de cadera. Haz rodar las caderas en círculo, como si intentaras remover algo con ellas. Intenta mantener quieto el resto del torso mientras lo haces. Alterna lento y rápido y luego cambia de sentido. Siente de verdad el peso de la pelvis mientras sigues practicando este movimiento.
Balanceos de cadera. Imagina tu pelvis como un cuenco de agua. Con las rodillas muy flexionadas, inclina las caderas hacia delante, como si vertieras agua por delante; vuelve al centro; después inclina las caderas hacia atrás - lo que en esencia lanza la polla hacia delante - para verter el agua por detrás.
Habla con los ojos. Usa mucho contacto visual mientras bailas y te vas quitando la ropa. La esencia de un buen striptease no está tanto en el baile como en establecer una conexión con tu público. Puedes seducir con la mirada irradiando seguridad y destreza. Al quitarte la ropa despacio, de forma sexy, le das a tu pareja tiempo suficiente para empaparse de todo. Disfruta del deseo que empieza a asomar en esa mirada.
Interactúa con la persona a la que estás provocando. Es el momento en que controlas por completo el ritmo y la intensidad de la seducción. Cuanto más tiempo lleve, más se va a poner; cuanto menos se le permita tocar, más se va a encender de deseo. Sorprende a tu pareja atándole las manos o vendándole los ojos durante una parte del número. Impresiona haciendo cosas a su espalda (ver más abajo). Provocar con tus movimientos es mucho más fácil de lo que crees...
Cómo empezar
Con toda la ropa puesta, colócate justo fuera del alcance de tu pareja. Empieza con los círculos de cadera. Al principio del número casi se espera que uno de los dos, o los dos, se ría. Deja que pase: os permitirá soltar los nervios o la vergüenza.
Cuando hayas cogido el ritmo, acércate a tu pareja lo justo para quedar al alcance de su mano. Sigue con los círculos de cadera y los balanceos de pelvis. A estas alturas puedes pasarte los dedos por el pelo, por el pecho y por el paquete. Resiste el impulso de arrancarte la ropa; en vez de eso, provoca a tu pareja bajándote la cinturilla del pantalón o levantándote la camiseta con una mano. Recuerda: el efecto está en la expectación que creas.
Acércate todavía más. Quédate de pie y ponte a horcajadas sobre la silla. Puedes bajar un poco el ritmo de los contoneos y centrarte en quitarte la camiseta despacio, sin perder el contacto visual. Tú decides si dejas que toque la mercancía ahora o si lo guardas para más tarde. Para mantener el suspense, puedes apartar esa mano con un gesto juguetón diciendo algo como "todavía no", o "ya te diré cuándo". O bien puedes quedarte ahí el tiempo justo para conceder una dosis rápida: dedos por todo tu pecho, manos en tu culo.
Ya no tienes camiseta, y ahora qué?
Aquí tienes dos opciones muy calientes que puedes hacer en el orden que quieras:
date la vuelta y siéntate en su regazo, de espaldas. Al ritmo de la música, frota tus caderas contra las suyas. También puedes aprovechar para pasar tus propias manos por sus piernas o llevar los brazos hacia atrás para pegar su cuerpo al tuyo. Adelante, deja que te bese la espalda y el cuello.
Date una vuelta alrededor de la silla. Cuando tu pareja no vea lo que haces, alarga la mano y toca donde creas que se va a agradecer. Aquí va un truco que seguro dispara la seducción: si tiene el pelo lo bastante largo, recógelo despacio con una mano, tira suavemente y sujétale la cara con la otra mano mientras le besas el cuello por detrás. Para crear un elemento sorpresa mientras estás ahí atrás, puedes quitarte el pantalón e incluso usarlo para atarle las manos a la espalda. Desde ahí puedes volver tranquilamente por delante de tu público; o pararte a su lado, girarte y rozarle el brazo con tus partes.
El final
Si tu pareja tiene las manos atadas, puedes deshacer la atadura poniéndote otra vez a horcajadas sobre la silla, esta vez de frente. Aprovecha para besarle el cuello, frotarte un poco más y dejar que disfrute de tu cuerpo con las manos, la boca, etc. Después, deshazte de los calzoncillos con estilo.
Levántate de la posición a horcajadas e invita a tu público a colaborar en la retirada de la prenda que queda moviendo suavemente las caderas. Párate justo antes de que la ropa interior pase el pene, para un último momento de expectación, y entonces déjala caer. Puedes alargar el striptease un poco más con las técnicas ya mencionadas, o pedirle a tu pareja que se quite la ropa para ti, quizá en forma de su propio striptease? Como lo más probable es que haya excitación y ganas, lo que le dejes hacer para mostrar su agradecimiento depende enteramente de ti.
Una última idea
Si te has atrevido a hacerle un striptease a tu pareja sexual, date la enhorabuena por el trabajo bien hecho! Has demostrado que de verdad eres todo un hombre. Y si algún día te haces profesional, acuérdate de dónde aprendiste la primera lección!

