
Piercings en la lengua
Es una forma de modificación corporal que algunas personas usan para expresar su individualidad y su creatividad. En los últimos años ha ganado una popularidad y una aceptación enormes en la cultura occidental, hasta tal punto que se ha subido la apuesta y han empezado a aparecer formas cada vez más radicales de piercing en la lengua. La promesa de mejor sexo oral, el hecho de que el piercing quede justo lo bastante oculto y una cicatrización relativamente rápida lo convierten en un adorno corporal muy deseable para mucha gente. Estas ventajas no vienen sin posibles riesgos para tu salud; aun así, puedes reducirlos si te tomas la molestia de informarte. Sigue leyendo para conocer los entresijos de la modificación oral.
Datos y cifras sobre el piercing
Para perforar la lengua se usan normalmente barbells rectos, con un calibre de entre 10 y 14 gauge. Un barbell parece una barra recta rematada por dos extremos redondeados más grandes. Elegir bien la medida del barbell es muy importante, dada la cantidad de movimiento que hace la lengua; una joya incómoda es lo último que necesitas mientras esperas a que el piercing cicatrice. Se usan bolas Smartie y barbells huecos para mantener bajo el peso de la joya y reducir la irritación. Mantener el peso bien repartido también es importante para reducir el riesgo de migración - es decir, el desplazamiento de una joya desde su posición original. Ahora bien, la migración puede ser una señal de que el cuerpo intenta rechazar, o expulsar, el objeto extraño.
Parte de la gracia de llevar un piercing es la libertad de expresarte con la joya. La industria ha desarrollado una gran variedad de materiales decorativos para satisfacer las demandas creativas, sobre todo por la variedad de objetos que se pueden colocar en cada extremo del barbell. Los French ticklers son un ejemplo de accesorio que puedes llevar sin problema, porque estas fundas de silicona se deslizan directamente por encima de una bola del barbell. Joyas como los ‘No-C-Ums’ o los retenedores de lengua de acrílico imitan el color de tu lengua por si tu empresa prohíbe los piercings orales. Ahora bien, estos materiales ‘invisibles’ suelen ser de plástico, lo que los hace propensos a agrietarse y a decolorarse, así que ten recambios a mano.
Los materiales más habituales en los piercings orales son el acero quirúrgico, el titanio, el acrílico, el Blackline, el Teflon, el oro y la madera. Ten en cuenta, eso sí, que la perforación inicial tendrá que hacerse con titanio o acero quirúrgico, porque sus características químicas los hacen adecuados para heridas en cicatrización.
Aceptación social
Llevar un piercing en la lengua no se limita a una franja de edad concreta. El número de personas con algún tipo de piercing corporal ha crecido y, por tanto, la práctica se ha vuelto bastante más ‘socialmente aceptable’. Es más, perforarse la lengua no es cosa de un solo sexo, lo que contribuye a su popularidad. Los piercings en la lengua atraen por lo seductores que resultan; la sugerencia sexual habla por sí sola. Para otras personas es cuestión de moda … algunas llegan incluso a decir que se han convertido en una norma cultural de la sociedad occidental. Un error muy extendido es pensar que llevar un aro en la lengua es señal de ‘facilidad’ sexual, pero esa falacia se corrige fácilmente observando lo extendida que está hoy la práctica en la sociedad.
Distintas formas de piercing en la lengua
La expresión ‘aro en la lengua’ es inapropiada, porque la lengua no se perfora en realidad con un aro, salvo en casos más raros, de los que leerás más abajo! La ubicación exacta de tu piercing dependerá en gran medida de la forma de tu lengua. Hay un par de cuestiones que pueden dejarte sin la opción del piercing oral, como unas venas demasiado grandes debajo de la lengua, o un frenillo lingual muy grande (ese pliegue de piel llamado ‘frenillo’ situado debajo de la lengua). Ahora bien, si te has empeñado en hacerte un piercing en la lengua, puede que sea posible recurrir a una frenectomía lingual, una intervención que corta parte del tejido de debajo de la lengua para dejar sitio al piercing. Si es tu caso, consulta en cirugía oral para ver si esta intervención te conviene.
Si estás pensando en un piercing para mejorar tus habilidades en el sexo oral, la colocación variará según tus inclinaciones sexuales. Se cree que los piercings más cercanos a la punta de la lengua son útiles para dar placer a una mujer, mientras que un piercing más al fondo de la boca ayuda en el sexo oral a un hombre. Si tu anatomía lo permite, varios piercings también son una opción. Las alineaciones posibles son: vertical (parecida a una escalera que va hacia atrás por la lengua); transversal; o una combinación de las dos. Aquí tienes una lista completa para empezar:
- Vertical - el sitio más habitual para perforar está centrado en algún punto de los dos tercios delanteros de la lengua. Si la estructura de tu lengua lo permite, un piercing descentrado también es una opción.
- Horizontal - en casos más radicales, la lengua se puede perforar en horizontal: el procedimiento es el mismo, pero duele mucho más y puede tardar más en cicatrizar. La joya, en cambio, es de un material flexible como el Tygon, y las bolas, normalmente de nailon o Teflon, quedan al ras de la lengua. Este piercing exige muchísima experiencia: hay que determinar qué puntos de inserción tienen menos probabilidades de estorbarte al hablar. Además, conviene elegir puntos que sufran el menor roce posible contra los dientes. El riesgo de daño dental con este tipo de piercing es alto.
- Borde - para este método se utilizan aros de bola cautiva. Se perfora el borde de la lengua, lo que permite colocar varios piercings sin dificultad.
- T-bar - se caracteriza por tres o más orificios de salida, que normalmente no se hacen todos a la vez. El piercing T-bar requiere una joya a medida, que suele tener forma de X, de T o de una combinación de aro y barbell. Una vez perforado el último punto de inserción, se coloca la joya elegida, que casi siempre lleva una pieza que se enrosca al resto del cuerpo de la joya.
- Superficie - tiene muchas variantes. Este método no atraviesa la lengua de lado a lado: perfora a lo largo de una superficie. El punto de inserción queda en el mismo plano que el punto de salida. Normalmente esta forma aparece a lo largo del borde, en la cara superior o en la inferior de la lengua; su orientación puede ir hacia atrás siguiendo la lengua o cruzarla. El piercing de superficie tiene una tasa de rechazo y de migración altísima.
- Frenillo - esta forma es cada vez más popular y cicatriza razonablemente bien. Se atraviesa el pliegue de piel que hay bajo la superficie de la lengua y puede llevar un barbell o un aro de bola cautiva. Quienes no pueden hacerse un piercing en la lengua propiamente dicha quizá prefieran optar por este!
- Aro orbital - se hace igual que un piercing vertical estándar, salvo que la lengua se atraviesa dos veces. Con los puntos de inserción uno al lado del otro, se puede colocar un aro.
Procedimiento, cicatrización y cuidados posteriores
El procedimiento para perforar la lengua puede parecer intimidante cuando no tienes experiencia. Hay que localizar los vasos sanguíneos para poder evitarlos; eso se hace iluminando la lengua con una luz. Después se pinza la lengua y se perfora con una aguja grande, seguida inmediatamente de la colocación de un barbell. Es fundamental que encuentres a alguien cualificado y con buena reputación, que te explique el proceso exacto de tu piercing concreto.
La recomendación más común para facilitar la cicatrización después de este tipo de piercing es limitar el movimiento de la lengua. También es habitual beber bebidas frías y chupar hielo picado. Hay quien aconseja enjuagarse la boca con agua salada; otra opción es enjuagarse con un colutorio sin alcohol durante 30 segundos completos, lo que ayudará a mantener el piercing limpio.
Riesgos
Los riesgos asociados al piercing en la lengua van de leves a graves, y de frecuentes a raros. Las consecuencias leves son: hinchazón de la lengua, dolor, sangrado, reacción alérgica, cambios en los hábitos alimentarios y dificultad para hablar. El piercing en la lengua también puede causar complicaciones a las personas que ‘rechinan los dientes’. Entre los daños más graves están: traumatismo gingival, pérdida del gusto, daño nervioso (que causa entumecimiento permanente) y obstrucción de la vía aérea si la joya se afloja. Entre los casos raros se incluyen infecciones cardíacas, abscesos cerebrales y la transmisión de infecciones víricas como el VIH, y las hepatitis B y C.
Un estudio reciente del Journal of Periodontology concluyó que un barbell más largo contribuye de forma significativa al astillado, agrietamiento y fractura de los dientes y a la retracción de las encías. Comprobó que, entre quienes llevaban piercings en la lengua desde hacía más de 4 años, casi la mitad había tenido complicaciones. Se pueden usar barbells más grandes para dejar sitio a la hinchazón, pero, por los motivos explicados, conviene reducir el tamaño del barbell una vez que la hinchazón haya bajado. El trabajo dental es MUY caro, así que piensa bien en las consecuencias!
Quienes trabajan en el ámbito sanitario pueden no tener costumbre de manejar piercings orales, lo que supone un peligro potencial si estorban en un procedimiento médico como la intubación. Ahora bien, las revistas médicas están publicando cada vez más estudios para formar al personal sanitario sobre los piercings orales, la retirada correcta de la joya y los barbells de sustitución que usar durante una intubación.
Conclusión
Como el piercing corporal no es un sector regulado, DEBES esforzarte mucho por encontrar un estudio con buena reputación! Sea cual sea el tipo de piercing, comprueba si quien perfora pertenece a alguna Asociación de prestigio y fíjate en lo profesional que resulta su manera de trabajar. Pregunta quién va a hacerlo: la persona con la que estás hablando, o alguna ‘mano invisible’ al fondo de la tienda. Pide primero una consulta - y decide más adelante, cuando hayas tenido tiempo de darle al asunto la consideración que merece. NUNCA te dejes presionar para hacerlo en ese mismo momento.



