
Consejos de cunnilingus de las chicas
Ya va siendo hora de refrescarse y subir el nivel! La mayoría de las mujeres han pasado por la experiencia poco espectacular de estar en el lado que recibe un cunnilingus regular, donde quien lo hacía no sabía muy bien qué hacer para que fuera genial. Siempre puedes hablarlo después para adaptar tu estilo a los deseos y necesidades de tu pareja, pero repasemos lo que a la mayoría de las mujeres les gustaría que se supiera para empezar con buen pie y terminar con un orgasmo, siempre.
#1 Abrir el telón.
Puede que esto sea obvio, pero no puedes limitarte a meter la cara ahí y ponerte a saco. Bueno, en realidad sí puedes, pero la acogida será mucho mejor si usas los dedos de una mano o de las dos para separarle los labios menores. Hazlo con el pulgar y el índice, abriendo los labios con suavidad y lamiendo luego de abajo arriba para ayudar a abrirla del todo. Una vez descorridos los 'telones', el escenario está listo - con mejor acceso al clítoris, a la entrada de la vagina y a todo lo demás.
#2 Coge el ritmo.
Ojo, no estamos insinuando que no lo tengas ya, pero crear el ambiente con la selección musical adecuada nunca sale mal... sobre todo si el ritmo no es lo tuyo, como le pasa a tanta gente. Piensa en poner buena música sensual para ayudaros a sintonizar, y sigue el compás hasta el éxtasis.
#3 Que se te oiga.
Piénsalo: cuando ella te hace una felación, quieres que se quede callada, o que suelte oh, ah, que gima y jadee de placer sobre cada rincón de tus joyas de la corona? Para la mayoría es un subidón enorme saber que te encanta cómo sabe, cómo se ve y cómo se siente, igual que a ti te encanta que ella arquee la espalda y gima de placer con lo que le estás haciendo. Deja clara la idea - no tengas miedo de hablar ni de hacer ruido, asegúrate de que sepa que te está encantando, chicos!
#4 Encuentra lo que le funciona a ella.
Saber cuándo cambiar de técnica, y cuándo no, es una habilidad de cunnilingus importante que conviene llevar en el zurrón. Puedes, y debes, variar el ritmo, la velocidad, los movimientos de lengua y la intensidad para una experiencia realmente placentera. Piensa en una caja de cambios: vas subiendo de marcha a medida que suben las revoluciones. Suele ser buena idea empezar despacio - provocando, creando expectación y excitación. En cuanto veas y notes que empieza a agarrarse, mete una marcha más y empieza a variar los movimientos, aumentando la velocidad y la intensidad. Si notas que empieza a relajarse y a quedarse más callada, cambia de técnica, quizá volviendo a algo un poco más suave y juguetón hasta que notes que vuelve a conectar.
En cuanto la notes tensarse, gemir, arquearse y atraerte hacia ella, sabes que está a punto. Llegado ese momento, mantenlo constante, con subidas breves e intermitentes de intensidad si notas que necesita un empujón extra para llegar al final.
#5 Juega tu mejor mano.
Las manos nunca se quedan quietas cuando alguien sabe lo que hace - así que no olvides mantenerlas cariñosamente atentas mientras trabaja tu boca. El cuerpo de una mujer tiene innumerables curvas sensuales y zonas erógenas que piden a gritos que las provoquen y las acaricien; así que, mientras estás ahí abajo, prueba a subir las manos hasta su cintura y sus pechos, a bajarlas por sus muslos, a meterlas por detrás de sus rodillas, a subirlas por sus caderas y sus nalgas, e incluso por su ano (si a ella le va eso), mientras la estimulas con la lengua, añadiendo algún dedo o un vibrador para cambiar de registro y aumentar la presión y el placer cuando toca.
#6 No te alejes del clítoris.
Todo el montaje del escenario, el ritmo, los oh, los ah, las técnicas y los vibradores se van al garete si tu lengua amorosa se desvía demasiado al norte, al este, al sur o al oeste del famoso clítoris. Si lo que buscas es provocar un orgasmo alucinante - o cualquier orgasmo, ya puestos - no te alejes del clítoris. Lame hasta el clítoris, a su alrededor, chúpalo, dibuja formas, números o el abecedario encima y alrededor. Échale imaginación, pero hagas lo que hagas, no te alejes del centro de operaciones.
#7 No lo dejes todo hecho un charco de babas!
Esto es de esas cosas de 'el punto justo está en el medio'. Demasiado seco, y sientes que te están frotando papel de lija en las partes más sensibles - demasiado mojado, y sientes que hace falta un descanso para secarse con una toalla.
#8 No pares!
Una vez que llevas a tu chica al clímax, deja que se alargue un poco más. Las mujeres son capaces de tener orgasmos múltiples y, si lo juegas bien, tu nena puede llevarse un buen premio. Cuando haya terminado su primer orgasmo (que se notará como contracciones rítmicas en la vagina, con el cuerpo tensándose y arqueándose), vuelve a empezar con suavidad, esta vez subiendo de marcha un poco más rápido, porque ya está preparada y caliente, y cerca del pico - solo esperando a que la lleves otra vez al límite.
#9 Disfrutar de su sabor
Hay pocas cosas más excitantes para una mujer que saber que su pareja la encuentra deliciosa; es decir, que disfrutas del sabor, del olor y del tacto de sus fluidos vaginales. Al mismo tiempo, hay pocas cosas menos excitantes para una mujer que pensar que no te gusta el sabor y el olor de su zona más íntima. Aunque el olor de una mujer suele ser bastante suave y agradable, su intensidad puede variar mucho de una mujer a otra y en distintos momentos de su ciclo.
Si tu pareja tiene un olor que te supera, o si ella no se siente cómoda contigo ahí abajo (pensando que no te va a gustar el olor), propón ducharos o daros un baño antes, quizá incluso juntos.



