
Fingir orgasmos
Algunas personas lo ven como una 'mentira piadosa' cuando no acaban de llegar al clímax durante el sexo, quizá para no herir el ego de su pareja, cuyo rendimiento podría percibirse de otro modo como un fracaso. Y lo más preocupante: algunas fingen simplemente para acabar cuanto antes con el sexo! Pero el hecho es que un orgasmo fingido ocurre mucho más a menudo de lo que uno imagina...
Qué es un orgasmo fingido?
Fingir un orgasmo consiste en aparentar que se llega al clímax cuando en realidad no es así. La persona que simula un orgasmo representa ciertas conductas de aparente entusiasmo que normalmente indican orgasmo, como la respiración acelerada, la expresión vocal del placer (gemidos, gritos, etc.), el echarse el pelo hacia atrás y el movimiento de caderas. Quien finge el clímax también puede simular una intensificación del placer y una liberación posterior, como señal añadida de que se ha 'corrido'.
Una discusión divertida sobre el tema de los orgasmos fingidos aparece en la comedia romántica, 'Cuando Harry encontró a Sally'; en la escena del restaurante en la que Meg Ryan y Billy Crystal discuten porque él está convencido de que ninguna mujer ha fingido nunca con él. Meg Ryan ofrece uno de los mejores ejemplos de orgasmo fingido que se han visto en pantalla, y de los más creíbles, lo que pone de relieve lo extremadamente difícil que puede llegar a ser distinguir uno real de uno fingido.
Quién finge, con qué frecuencia?
Hay varias encuestas y estudios que informan de una cantidad alarmante de fingimiento:
- Un estudio de 2010 con estudiantes universitarios publicado en The Journal of Sex Research descubrió que el 67% de las mujeres (y el 28% de los hombres) habían fingido un orgasmo.
- Pero no creas que los hombres no fingen orgasmos también. Los sondeos y las encuestas muestran que un porcentaje menor de hombres también finge, algo que el uso del condón hace más fácil de hacer de forma convincente.
- Un sondeo telefónico aleatorio realizado en 2004 por ABC News Primetime reveló que, de los 1501 adultos encuestados, el 11% de los hombres declaró haber fingido.
Razones para fingir el orgasmo
Mucha gente tiene un complejo, un detonante o una preocupación que puede afectar a sus relaciones personales - y por desgracia, esos problemas también pueden acabar colándose en la cama. Cuando una persona siente que necesita fingir un orgasmo, normalmente es que no está comunicando algo - ya sea una barrera emocional, o simplemente que no está de humor.
Un escenario muy común que lleva a muchos hombres y mujeres a fingir el orgasmo es dar por supuesto que los orgasmos mutuos y simultáneos tienen que producirse sin más - cuando en realidad no son tan frecuentes en absoluto! La gente también se aferra a la creencia poco realista de que tiene que llegar al clímax durante el coito, cuando en realidad se olvida de tener en cuenta la variación entre los cuerpos de las personas y la singularidad de su propia respuesta sexual.
Hombres y mujeres comparten muchas otras razones a la hora de fingir, entre ellas:
- No conseguir ponerse en la actitud adecuada para el sexo por estrés, distracción o cansancio.
- Preocuparse por estar tardando demasiado en llegar al clímax.
- Sentir que el sexo no resulta satisfactorio y/o estimulante debido a un conflicto sexual y/o de pareja.
- Sentir demasiada presión para llegar al clímax, algo que al final puede inhibir la capacidad de conseguirlo.
- Sentir la obligación de complacer a la pareja (algunas personas se preocupan tanto por no ser capaces de llevar a la otra persona al 'éxtasis' que esta acaba fingiendo, para darle confianza en sus habilidades amatorias y no herir sus sentimientos).
- El uso de medicación que inhibe la capacidad física de correrse durante el coito (por ejemplo, los antidepresivos ISRS).
- Dolencias médicas como la diabetes o ciertas afecciones neurológicas.
Los inconvenientes de fingir
Salvo por motivos como un trauma o una discapacidad física, el orgasmo es posible para prácticamente cualquiera - pero el camino hasta el clímax será distinto en cada persona ... y a veces no pasa por el coito en absoluto! Cuando alguien vive un conflicto con sus necesidades sexuales concretas, puede sentir presión, vergüenza o apuro - y en lugar de sacar un tema que resulta incómodo, opta por esquivar el problema y limitarse a cumplir el trámite con su pareja sexual.
Es cierto que algunas personas le encuentran valor a esta estrategia cuando se trata de algo raro o puntual, y su intención no es necesariamente malintencionada; pero quienes fingen de forma habitual se están privando a sí mismas de disfrutar de experiencias sexuales realmente plenas. En lugar de buscar estrategias para mejorar su experiencia del placer en general, muchas no dicen nada y dejan que el problema se enquiste. Lamentablemente, tapar los problemas en la cama puede llevar a algunas personas a buscar satisfacción sexual fuera de la relación y/o a romperla del todo. Al final, quienes recurren a este método para lidiar con las barreras al placer sexual pueden descubrir que acaba creando más problemas.
Reflexiones finales
Si 'fingir' ha sido un problema en tu relación, lo mejor es empezar a comunicarse. Si eres tú quien finge, explora las razones por las que eliges fingir placer con tu amante, en lugar de admitir simplemente que el orgasmo no va a llegar en ese momento. Si eres tú a quien le están 'colando' el fingimiento, respeta lo que preocupa a tu amante e intenta no presionarle para que se corra cada vez. Lo importante es disfrutar de la experiencia sexual y no centrarse en exceso en el orgasmo en sí ... y desde luego no hasta el punto de fingir la experiencia. Las mujeres en especial pueden disfrutar de un sexo estupendo, con o sin orgasmo, y nunca deberían sentir presión para fingir - venga esa presión de ellas mismas o de fuera. Si el sexo es bueno y se disfruta por sí mismo, eso es lo que más importa ... y el (verdadero) orgasmo llegará a menudo después.





